SÍNDROME DE DILATACIÓN-TORSIÓN GÁSTRICA EN EL PERRO.

La dilatación y/o torsión gástrica en el perro es un problema muy grave, que requiere intervención veterinaria urgente. Se observa con mayor frecuencia en animales de raza grande y suele suceder de forma aguda, el cuadro clínico empeora en cuestión de minutos, pudiendo en muchos casos causar la muerte del animal.


Factores de riesgo:

  • Perros de razas medianas o grandes de tórax amplio: Weimaraner, Gran Danés, San Bernardo, Setter Gordon, Setter Irlandés, Caniche Mediano, Mastín, entre otras.
  • Edad; puede afectar a perros de cualquier edad, pero es más frecuente en animales adultos o geriátricos, a partir de los 7-10 años de edad.
  • Alimentación: una dieta seca y en gran cantidad, con un tamaño de grano pequeño favorece que el animal coma sin apenas masticar la comida e ingiera después una gran cantidad de agua, lo que favorece la dilatación y la formación de gas en estómago.
  • Ejercicio: el ejercicio físico después de las comidas puede favorecer este tipo de problemas.
  • Influencia climática: algunos estudios dicen que las caídas de presión atmosféricas suelen favorecer la aparición de este síndrome. En la clínica del día a día solemos observar que esta patología se suele dar más en primavera o verano, pero quizás es por la mayor ingesta de agua por las altas temperaturas.

No siempre que hay dilatación se produce la torsión, pero el proceso es igualmente grave. En los casos de dilatación, la presión ejercida por el gas acumulado en estómago, impide que el animal eructe y pueda sacar el gas, a su vez dicha dilatación comprime las principales venas (vena Cava, vena Porta y vena Esplénica) provocando la falta de oxigenación de los tejidos y su posterior necrosis. Como consecuencia de este proceso el animal puede sufrir shock hipovolémico e incluso la muerte si no se actúa con rapidez.  Generalmente, cuando el estomago se dilata hasta el punto que los ligamentos que lo fijan no pueden sujetarlo, el estómago rota y se produce el giro del intestino quedando el riego sanguíneo comprometido.

 

Radiografía realizada en un perro que llega a la clínica con una torsión gástrica


Principales síntomas:

  • Apatía, suelen estar tristes y apenas se mueven. A veces, al principio del problema, pueden estar inquietos, con signos de dolor abdominal.
  • Arcadas, eructos, dificultad para vomitar.
  • Abdomen abultado y duro.
  • Babeo exagerado con un líquido espeso y de color blanco espumoso.
  • Encías pálidas, pulso débil.
  • Desmayos

Diagrama de una torsión-dilatación de estomago

¿Qué hacer si crees que tu perro sufre una dilatación-torsión de estómago?

Lo primero, mantener la calma y llamar a tu veterinario de confianza para que conozca el problema. Una patología de este tipo es una urgencia veterinaria y es posible que si llamas en horario de consulta tenga que hacerte un hueco de inmediato y preparar el material necesario.

Una vez en la consulta y ya en manos de un profesional lo primero que harán será estabilizarlo, comprobar que realmente se trata de este tipo de problema y actuar lo más rápido posible.

¿Cómo evitarlo?

Lamentablemente en muchas ocasiones y por muchas precauciones que tomemos puede suceder sin más, pero hay algunas cosas que podemos hacer para evitarlo en la medida de lo posible.

Comedero especial antivoracidad

  • No pongas de comer a tu perro una sola vez al día, es mejor repartir la comida en dos tomas.
  • Si aun así crees que tu perro ha comido demasiado, evita que haga ejercicio hasta mínimo 2 horas después de haber comido.
  • Si vuelves del paseo evita que tu perro beba demasiada agua de una sola vez, es mejor que beba poco a poco para evitar que al ingerir agua trague demasiado aire.
  • Evita los piensos que contenga una gran cantidad de hidratos de carbono.
  • Si tienes un perro que come demasiado rápido, intenta evitar el problema utilizando platos especiales para que el perro tenga que coger unos pocos granos cada vez.
  • Utiliza un tamaño de grano de pienso adecuado al tamaño de tu perro.