No todo son mauillidos, los gatos se comunican con otros gatos de manera visual y por la expresión de su cola y de su cara. Con los humanos tienden a vocalizar más pero hemos de conocer bien su lenguaje corporal para llegar a entenderlos.

El periodo de socialización en el gato empieza a partir de la segunda semana de vida hasta las ocho o diez semanas, y es este periodo en el que el gatito aceptará convivir con diferentes personas y animales de su entorno.

La comunicación visual o postural es la manera que tiene el gato de expresar sus emociones. La forma en la que pone sus orejas o su cola es fudamental para conocer como se siente nuestro gato.

Generalmente un gato que se acerca de manera amistosa tendrá la cola en posición vertical y levantada pero sin estar engrosada. Tendrá la mirada fija en nosotros o en la persona o animal al que quiera acercarse y las orejas erguidas.

El acercamiento lúdico puede mostrarlo de diferentes maneras, bien tumbado boca arriba con la boca abierta y dando manotazos con las garras retraidas o erguido sobre las patas traseras, dando manotazos y mordiendo a la persona/gato/otro animal con el que quiera jugar. Para evitar la agresividad por juego esta última postura ha de ser evitada por la persona o cuidador del gato, es decir hay que evitar jugar con nuestras manos o nuestros pies y utilizar siempre un objeto para que el gato pueda arañar o morder durante el juego.

Postura ofensiva: cuerpo en posición erguida, mirada frontal, orejas levantadas y cola que se agita hacia un lado y otro sobretodo en su extremo, el pelo del lomo puede estar erizado. Esto indica agresividad territorial.

Postura defensiva: el gato arquea el lomo y se coloca de lado, perpendicular a aquella persona o animal con quien quiere evitar el contacto, las orejas suelen estar agachadas. Esta postura indica que el gato tiene miedo y puede tornarse agresivo.

Generalmente un gato doméstico no utilizará esta postura frente al propietario, y sólo lo hará frente a un gato nuevo en el territorio u otro animal.

El lenguaje felino

El cuidador del gato ha de evitar castigar al gato física o verbalmente cuando detecte cualquier postura agresiva, el castigo solo agrava el estado mental del gato y puede volverse aun más agresivo. Ante cualquier postura o verbalización de agresión hemos de mostrarnos tranquilos y evitar cualquier enfrentamiento con el gato.

La cola es un buen indicador del estado de ánimo del gato.

La comunicación auditiva mediante maullidos, gruñidos,bufidos o ronroneo es también habitual en los gatos. Muchos gatos descubren que el maullido les permite obtener aquello que desean y a veces puede llegar a convertirse en un mal hábito que incomoda al cuidador del gato. Es fundamental no reforzar el maullido en la medida de lo posible cuando el gatito es pequeño. Los gruñidos no deben confundirse con el ronroneo, un gruñido es siempre indicativo de agresividad, el ronroneo es indicativo de confort y bienestar. El bufido es un sonido grave y corto y lo hacen cuando tienen miedo o se sienten amenazados.

Cuando un gato emite un bufido suele abrir la boca y enseñar los dientes, es su modo de decir: » no te acerques, estoy enfadado o asustado»

Otra manera de comunicación que tienen los gatos es mediante marcas de olor a través de feromonas. Todos los gatos dejan su marca en el entorno donde viven de tres maneras diferente: marcaje facial y corporal, rascado con las uñas y marcaje con orina.

Marcaje facial: frotan la cabeza y el cuerpo para aumentar la familiaridad con el territorio, personas u otros animales que conviven con ellos depositando feromonas.

Rascado con las garras: tiene varias funciones, depositar feromonas y su olor personal, dejar marca visual, ambas cumplen la función de hacer saber a otros gatos que es su territorio. También les sirve de estiramiento y acondicionamiento de las uñas.


El rascado con las uñas debe considerarse una NECESIDAD de comportamiento felino, por tanto es una conducta que el gato necesita manifestar para adaptarse a su entorno y no se debe castigar dicha conducta. Se le ha de proporcionar al gato un rascador adecuado.

El marcaje con orina está relacionado con la gestión del territorio sobretodo en los machos y con un comportamiento sexual. También se ha de tener en cuenta que el marcaje con orina puede aparecer en situaciones de estrés.