La artrosis es una enfermedad articular en la que se desgasta el cartilago que «acolcha» la articulación, lo que resulta en la exposición del hueso y la aparición de malestar y dolor. Es una enfermedad que puede desarrollarse como consecuencia de un traumatismo, una malformación en la articulación entre otras causas, pero en gatos mayores la más frecuente es la artrosis primaria.

  • Es una enfermedad muy común pero puede ser dificil de detectar.

Algunos factores pueden predisponer a gatos jovenes y senior a padecer artrosis, como traumatismos, fracturas o dislocaciones de las articulaciones. La obesidad no es causa directa de artrosis pero ayuda a agravar la enfermedad y enlentece la recuperación.

La artrosis resulta dificil de diagnosticar, no solo porque los gatos son los reyes del disfraz, e intentan enmascarar cualquier signo de dolor, también porque sus signos clínicos pueden confundirse con otras enfermedades. Por tanto, ante cualquier cambio de comportamiento o hábitos del gato es necesario acudir al veterinario para que confirme si se trata de artrosis u otro problema médico. Los cambios por atrosis suelen ocurrir gradualmente y a veces también resultan dificil de observar por el propietario, que puede achacar los síntomas a » cosas de la edad».

  • Más del 90% de los gatos presentan signos radiológicos, por eso es importante incluir en las pruebas diagnósticas al menos dos proyecciones radiográficas. Además el veterinario tendrá que hacer análisis de sangre para descartar otras posibles enfermedades.

El tratamiento de la artrosis en gatos va encaminado no solo a quitar el dolor , también en adaptar el hogar a esta nueva condición del gato, y estar más pendiente de las necesidades de limpieza y acicalamiento.

  • Podemos colocar camas blanda más confortables, en lugares tranquilos y accesibles al gato. Hay que tener en cuenta que un gato con atrosis no saltará como lo hacía antes, por tanto los lugares de descanso no han de ponerse en lugares elevados, las camas tipo «iglu» van muy bien porque permiten al gato sentirse refugiado sin necesidad de tener un lugar elevado.
  • Si el gato aún así prefiere lugares de descanso elevados, podemos poner escalones para ayudarle a subir.
  • Hemos de tener en cuenta también la bandeja de la arena, mejor elegir bandejas con borde bajo para que no tengan que saltar para introducirse en ellas.
  • Utilizar bolsas de agua caliente en los lugares de descanso les proporciona calor, y disminuimos así la sensación de malestar y dolor articular.
  • Es posible que se acicale mucho menos y su pelaje se vea mas opaco, en este caso la frecuencia de cepillado se habrá de aumentar, y lo mismo pasa con las uñas, los gatos con artrosis, tienen dolor y por tanto utilizan el rascador con menos frecuencia, es posible que sus uñas crezcan más y haya que cortarlas más amenudo.

El tratamiento dietético es también muy importante, sobretodo en gatos con sobrepeso. En el mercado hay numerosas dietas disponibles para gatos,que tienen en cuenta las necesidades calóricas, protéicas y de vitaminas de estos gatos que ya tienen artrosis. Los nutraceúticos como el condroitin sulfato o glucosaminoglucanos ayudan a lubricar y mantener la elasticidad de la articulación.

Por último y no por eso menos importante, el tratamiento médico con aintiinflamatorios no esteroideos encaminados a eliminar el dolor articular, éstos se han de prescribir siempre por el veterinario, el cual se asegurará que el gato no padece ninguna patología en la que esté contraindicada el uso de estos medicamentos.