Es una afección de la piel causada por un lamido excesivo de las extremidades, en especial las zonas distales.

Detalle de una patita con un eccema típico de esta patología.

Se empieza a manifestar, por norma general, cuando el perro alcanza los cinco años de edad y suele ser más frecuente en machos que en hembras. Se caracteriza por un lamido excesivo de las zonas distales de las extremidades que produce pérdida de pelo e irritación de la piel. A medida que el problema progresa, la piel se ulcera e infecta y pueden aparecer costras y exudado alrededor de la lesión. A causa del picor, el perro sigue lamiéndose, de modo que se crea un círculo vicioso y el problema se hace crónico.

Causas

Las causas de esta patología pueden agruparse en dos: psicogénicas y no psicogénicas.

Factores psicogénicos

Este apartado recoge todas las causas psicológicas que están implicadas. Entre ellas, situaciones estresantes, ansiedad, aburrimiento, encierro, cambios de ambiente, etc.

Factores no psicogénicos

Entre estos encontramos los siguientes:

  • Artritis y neuropatías: si al animal le duelen las articulaciones o los nervios del área de la lesión puede que empiece a lamerse la piel de la zona
  • Ectoparásitos, principalmente ácaros (sarna sarcóptica o demodécica)
  • Dermatitis atópica
  • Alergia a los alimentos
  • Hipotiroidismo

Diagnostico

Es imposible realizar un diagnóstico correcto, ya que muchas patologías cutáneas parecen lo mismo. Para ello, además de una correcta exploración del animal y una completa anamnesis, se deben realizar otros exámenes complementarios, raspados de piel y una analítica sanguínea completa que nos permita descartar otras patologías.

Tratamiento

Si el origen de la dermatitis es psicogénico, hay que mentalizar al propietario de la importancia de cambiar de hábitos en la vida de la mascota.

Si el origen del problema no es psicogénico, se pueden aplicar diferentes tratamientos adecuados a la causa del problema.

Una de las razas con predisposición a padecer esta patología es el Braco Weimaraner

Principales razas afectadas

Existe una predisposición racial a padecer esta patología. En gatos se considera que los abisinios y siameses son razas de alto riesgo. Entre los perros, las mas propensas son, entre otras, Doberman, Gran Danés, Labrador, Shar Pei, Setter Irlandés y Weimaraner.