• Evita experiencia negativas para prevenir el miedo. Sobre todo, en el periodo de socialización.

El periodo de socialización en el perro va desde a la 3º semana hasta la 12ª semana de edad, en este periodo es cuando el animal es más sensible al aprendizaje y es cuando hay que evitar las experiencias negativas. El perro debe acostumbrarse de manera gradual a las nuevas situaciones, en este caso hemos de acostumbrarle poco a poco al ruido de la gente, las fiestas, la música y los petardos.

  • El cachorro ha de asociar los ruidos a experiencias positivas. Relacionar el ruido con premios comestibles o juegos es la mejor manera de hacer un refuerzo positivo.

Puedes utilizar grabaciones de ruidos fuertes o ruidos de gente hablando, de niños chillando y de petardos, de esta manera puedes manejar el nivel de volumen para que se vaya adaptando poco a poco a un volumen mayor. Siempre que el cachorro no de muestras de intranquilidad podemos ir subiendo la intensidad del sonido.

Es importante recordar que si el cachorro muestra miedo hay que parar de inmediato el proceso de sensibilización y esperar unos días para repetir la experiencia. Si aun así el animal sigue mostrando un miedo excesivo consulta a tu veterinario.

Evidentemente si tu perro es adulto y ya tiene miedo a los ruidos, no debes exponerlo a los petardos sin ayuda de un profesional

  •  Exponer al perro de forma forzada al ruido es un error.  Obligar al perro a permanecer en contacto con los ruidos que le provocan miedo es contraproducente y peligroso.

Exponer a un perro con fobia a los ruidos a éstos, está totalmente contraindicado, porque puede llevar al perro a un estado de ansiedad y pánico intenso que puede desencadenar agresiones hacia el propietario u otros miembros de la casa.

  • Si no podemos conseguir una sensibilización adecuada y el animal tiene miedo a los ruidos lo ideal es preparar una zona segura para los días de los eventos ruidosos.
Podemos cubrir el transportin con mantas gruesas para amortiguar el sonido

El refugio o zona segura puede ser un trasportín o una caja de cartón donde pueda esconderse. Hay que acostumbrarlo previamente a utilizar esta zona, dos o tres semanas antes del día del evento, ofreciéndole comida o juguetes.  En los días en los que haya ruidos fuertes o fuegos artificiales, acomoda a tu mascota en su zona segura, cierra todas las ventanas y baja las persianas para amortiguar el ruido en la medida de lo posible, también ayuda a mitigar el sonido poner la televisión o música (algún estudio recomienda poner música de tambores o música tribal, pero también dependerá de lo que tolere tu perro).

Durante los días de fiestas o cuando sepas que va ha haber fuegos artificiales o petardos, saca a tu mascota a horas del día cuando haya más tranquilidad y sea menos probable que tiren petardos.

  • Mantente a su lado cuando muestre miedo. Tu comportamiento ha de ser tranquilo.

El perro debe notar que nuestro comportamiento en esos momentos es de tranquilidad y de calma para que lo relacione con una situación normal que no entraña peligro.

Realizar una actividad rutinaria puede atraer su interés para que desvíe la atención de la fuente que le causa el miedo.

Nunca hay que obligarlo a salir a la calle en situaciones de estrés o miedo.

No lo regañes ni lo castigues en situaciones de estrés o miedo

Ante cualquier duda consulta siempre con un especialista, tu veterinario de confianza o un etólogo.

¿Cuáles son los signos principales que indican que tu perro tiene miedo a los ruidos?

  • Agitación y temblores
  • Permanecer constantemente junto al propietario en actitud de miedo (orejas agachadas, rabo entre las piernas, salivación excesiva)
  • Ladrar en exceso
  • Esconderse debajo del mobiliario de casa
  • Orinar o defecar en casa
  • Jadear constantemente
  • Deambular por casa sin saber dónde esconderse o querer escapar
  • No querer comer

¿Cómo podemos ayudar a nuestra mascota en caso de miedo intenso?

  • Si tu animal se esconde y no tiene una zona segura, deja que se esconda, quédate a su lado y estate calmado. No intentes reconfortarlo o darle premios en ese momento porque así a veces solo conseguimos reforzar su miedo.
  • Si tiene una zona segura, llévalo a esa zona, deja allí la comida y sus juguetes y permanece a su lado.
  • Intenta amortiguar el ruido bajando persianas, cerrando puertas y ventanas, tapa su zona segura con mantas gruesas que amortigüen el ruido.
  • Puedes utilizar nutraceuticos, ya sean vía oral como el Calmex, Zylkene o Adaptil en comprimidos.
  • También puedes utilizar feromonas, bien en collar o en difusor (Adaptil)