Sabemos que los gatos duermen mucho pero también podemos darnos cuenta que cuando un gato está sano y activo su mayor capacidad se basa en el movimiento, por ejemplo, en las necesidades básicas de su vida diaria como comer, estirarse, rascar en su rascador preferido, saltar, correr , jugar, etc.

Si la actividad de tu gato cambia, esto puede ser un motivo de alarma, ¡algo no va bien!

¿Cómo podemos saber si nuestro gato tiene dolor? Contesta las siguientes preguntas, si hay más de una respuesta afirmativa en cada una de las siguientes cuestiones es posible que tu gato tenga dolor.  Los gatos son los reyes del disfraz y la mayoria de las veces «esconden» el dolor por eso es importante valorar cada cambio en su comportamiento.